El Divino Amado:
Esperando Nuestra Navidad
Oh Dios, Tú quieres nacer en
nosotros:
manifestar tu Presencia,
escondida en lo más profundo
de nuestros corazones.
Tú nos llamas constantemente,
invitándonos a abrirte nuestros
corazones,
pero estamos sordos para poder
escucharte
debido a la incesante bulla de
nuestras mentes,
y a los absorbentes e insaciables
deseos
de nuestros corazones,
por el ruido egoico
de nuestras mentes calculadoras
y los apegos egoístas
de nuestros extraviados
corazones.
Pero Tu, Oh Dios, eres el ACazador@ de las almas
persiguiéndonos a través
de los laberínticos caminos
de nuestras mentes dispersas
y absorbidas por el egoísmo
y nuestros afligidos corazones
centrados en sí mismos.
Tú eres nuestro Divino Amado,
desconocido para nosotros
B un extraño muy aclamado B;
en vano te buscamos en disfraces
humanos,
capturando sólo un vistazo,
como en un espejo oscuro,
pero con frecuencia es una caricatura
que traiciona Tu Amor:
buscando nuestra satisfacción y
realización
donde no está.
Pero tenemos esperanza!
Es tiempo de Navidad!
Tú nos has mostrado tu Rostro,
manifestándote en tu hijo, Jesús,
el Primogénito entre muchos hermanos,
quien ha resucitado de la muerte del
egoísmo por la cruz!
En su cara sentimos los tenues
destellos de Tu Amor.
AEl que me ha visto a mí, ha visto a
mi Padre@,
dijo Jesús.
En él, Tú te has acercado a nosotros.
Tenemos acceso a Ti a través de Tu
Hijo,
Y en él hemos sentido Tu absoluto
e incondicional Amor.
En él Tus tenues insinuaciones
se han convertido en un faro de Luz
que vino al mundo pero el mundo
no lo conoció ni lo recibióY
AY el Verbo se hizo carne
y habitó entre nosotros.
Hemos visto Su Gloria,
la Gloria del Hijo Unigénito del
Padre,
lleno de gracia y de verdad@
Esa primera Navidad fue una promesa,
una anticipación de nuestro
nacimiento,
nuestra día de Navidad,
cuando, en Jesús y en su Amada
Esposo, la Mujer,
sometiendo nuestra voluntad a Tu
Voluntad,
Tú puedas manifestar Tu Voluntad B Tu Amor B en nosotros,
convirtiéndonos en Tus hijos,
en el Hijo Unigénito.
Ahora sabemos que Tú eres Amor,
y que todo el que permanece en el
Amor,
permanece en Ti y Tú en nosotros.
Oh Señor y Madre, que esta navidad podamos
recordar,
que el mejor regalo que podemos darte
es el vaciamiento de nosotros mismos
B dando toda nuestra libertad, amor y vida a Ti B
para que tu Amor Divino pueda
transformarnos
y desbordar nuestros corazones,
abarcando y abrazando nuestras
familias, amigos
y toda la humanidad
para que Tú puedas ser Todo en todos.
Francis Elmo
No comments:
Post a Comment